Y por fin llegan las esperadas fotos tomadas en la vía. He aquí una pequeña muestra:
Sin prisas pero sin pausas fuimos ascendiendo esta preciosa vía.
Alfredo cargó con la responsabilidad de ir de primero, colocar los seguros y buscar por donde discurría esta vía en la que es muy fácil perderse.
Yo me limité a ir quitando 'cacharros' mientras disfrutaba de la escalada con total confianza en mi compañero de cordada.

Ya en el último largo y poco antes de llegar a la reunión se pasa por esta chimenea, una buena referencia para saber que hemos terminado nuestra vía.
El descenso lo hicimos por la vía normal de ascenso a esta preciosa cima.